COMPRESIÓN E INTERPRETACIÓN: UN JUEGO DEL LENGUAJE
Por: Betsy Barros Núñez


¿Se puede enseñar a comprender?, ¿cómo transferir o facilitar el conocimiento?,
¿cuáles son los enlaces requeridos, las cadenas de mando, las instrucciones a
seguir para ello? El juego del lenguaje está sujeto a reglas
(de proposición y formación) que le otorgan significado a una proposición.
¿La evaluación se soporta en estas reglas o se imponen las reglas del evaluador
ceñidas a sus límites cognitivos a su dominio del lenguaje?

Al hablarse de la comprensión debe comprometerse la totalidad. El
concepto de totalidad juega un papel fundamental en el proceso de leer y
comprender y en este mismo orden y de modo simultáneo acaece la construcción de
sentido y sign ificado.
Al tiempo en que la comprensión abarca la totalidad, la interpretación
descompone el grueso del texto en operaciones mínimas de lectura a las que se
aplican unas marcas semánticas. En consecuencia, al interpretar se crean nuevas
cadenas oracionales y proposicionales. La interpretación es un nivel mayor
al que no se llega sin la comprensión.
Para interpretar deben darse unas condiciones previas del lector, deben
existir unas lecturas, conocimientos, contenidos y significados anteriores que
lo soporten, consoliden y fundamente el análisis, la crítica del texto y
en su mejor sentido, del discurso (texto+contexto). Pero ante
todo, se ha de otorgar relevancia a las técnicas de uso de las palabras.
“…para entender un término ( y el concepto que está detrás de élcomo carga conceptual
suya depositada por su uso), lo mismo que para entender el significado (que
supuestamente está aún más allá soportándolos a ambos: término y concepto),
para entender una palabra, en suma, hay que acudir siempre a una técnica de uso
(en un juego y en una forma de vida)”. (Albano, p. 137)


No obstante, por mucho o poco que se quiera, pueda o deba comprender e
interpretar, el texto mismo exige de acciones imbricadas a la escritura y la
orientación que el lector le imprima. Es decir, a manera de ejemplo, la
obra de arte está expuesta a la contemplación del público y al ser un “producto
interminado” o no concluido, en el manifiesto de que el observador mediante
su interpretación y juicio crítico lo somete a miradas y reconstrucciones derivando
múltiples variaciones de sentido y significaciones, no así, aún se ignore la
interpretación de su creador, ha de omitirse el camino trazado; punto de
partida de cualquier lectura.
El texto me fue dado hasta un punto en el camino y puedo fracturarlo en
razón de mis propias competencias, destrezas, habilidades y aprendizajes. Sin
ellas posiblemente no podría recorrer el camino más allá del punto que me fue dado o
menos aún. Asimismo la comprensión e interpretación.

El déficit de comprensión no es producto o fuente de una disminución
cognoscitiva, sino la imposibilidad de reconocer las marcas semánticas ya
efectuada en la totalidad discursiva.
No debe desco nocerse que la informática y
la multimedia así como el cine y la fotografía han descubierto nuevos métodos
de exploración formal y espacios semánticos diferentes y éstos se convierten en
propiciadores de la comprensión y la interpretación, de alguna manera. Allí el poder
de la semiótica: acercar las téc nicas de uso de las palabras.
En conclusión. La comprensión es una operación lógica. Cuándo se
comprende: Cuando se articula el signo con el carácter lógico de la
comprensión. Quién comprende: el “actor” o agente realizador de las
operaciones de habla. Qué se comprende: los cuerpos de significad o. Por qué se comprende: por el principio de eficacia y
las reglas de uso del lenguaje. Dónde se comprende: en el proceso mismo
del habla.
La frontera de la comprensión es de
naturaleza lógica.